- Normativas como ISO 27001, NIS2 y ENS imponen requisitos más estrictos en ciberseguridad.
- Las sanciones pueden alcanzar hasta 10 millones de euros o el 2% del volumen de negocio anual.
- Las startups enfrentan dificultades por los costes y la complejidad del cumplimiento normativo.
- Cumplir con estas regulaciones puede convertirse en una ventaja competitiva en el mercado.
El auge de las regulaciones y su impacto
El incremento de los ciberataques ha llevado a un endurecimiento de las regulaciones en ciberseguridad, impactando especialmente a pymes y startups con recursos limitados. Normativas como la ISO 27001, la Directiva NIS2 y el Esquema Nacional de Seguridad (ENS) exigen medidas avanzadas de protección, notificación de incidentes y cumplimiento de requisitos específicos, lo que implica un aumento en costes y carga operativa para las empresas.
El incumplimiento de estas regulaciones puede acarrear multas millonarias, como en el caso de la NIS2, que establece sanciones de hasta 10 millones de euros o el 2% del volumen de negocio anual. Esta presión obliga a las compañías a reforzar su seguridad para evitar ataques cada vez más sofisticados y cumplir con un marco normativo en constante evolución.
El desafío para startups y emprendedores
Las startups y nuevos emprendedores enfrentan dificultades particulares debido a la falta de recursos y conocimientos técnicos para cumplir con estas regulaciones. La adaptación a normativas internacionales puede frenar su expansión, ya que implica altos costes y desafíos legales en distintas jurisdicciones.
Además, las certificaciones como ISO 27001 y la Directiva NIS2 son cada vez más exigidas por grandes empresas para colaborar con startups y proveedores. En España, el ENS es obligatorio para quienes trabajan con la Administración Pública, lo que añade un reto adicional para muchos negocios emergentes.
Convertir el cumplimiento en una ventaja competitiva
A pesar de los desafíos, el cumplimiento normativo puede transformarse en una ventaja competitiva. Según Zerod, contar con certificaciones reconocidas a nivel internacional no solo fortalece la seguridad y previene brechas de datos, sino que también mejora la reputación de la empresa y facilita el acceso a clientes y mercados más exigentes.
Adoptar un enfoque proactivo en la ciberseguridad y contar con consultoría especializada puede permitir a las empresas cumplir con la normativa de manera ágil y efectiva. De esta forma, las organizaciones no solo reducen riesgos, sino que pueden utilizar su cumplimiento como un factor diferenciador en un entorno cada vez más regulado.
Un entorno empresarial con mayores exigencias
Las nuevas normativas de ciberseguridad imponen mayores exigencias a las empresas, especialmente a las startups, que pueden encontrar barreras en costes y complejidad para cumplirlas. Sin embargo, aquellas que aborden la seguridad como una estrategia empresarial no solo reducirán riesgos, sino que también podrán utilizar el cumplimiento normativo como un valor añadido en su crecimiento y expansión.